El Papel de San Pedro, cuando copia, en su parte última, la descripción de
los cadáveres que hace el protocolo de Yagüe, dice que, en el ataúd del Amante,
se halló un pergamino o papel que se puede leer y decía:
A veces, se ha aducido este documento como identificación segura de las momias y, por lo tanto, de la verdad de la tradición, pero tiene todas las señas de ser una superchería del autor del Papel de San Pedro.
Ya hemos visto la serie de detalles bonitos, pero falsos que añadio a la historia que llamó fiel y verdadera. Más aún, en el protocolo de Yagüe no se hace ni alusión a dicho papel o pergamino.
Podría pensarse que hubiera aparecido en los desenterramientos anteriores, pero ninguno lo menciona. Puesto que sería un dato de importancia capital para la identificación de los esqueletos, es impensable que lo hubieran omitido.
Tampoco hay constancia de que se haya conservado separadamente. Todo apunta a que es otra adición del anónimo refundidor. El pergamino o papel en el ataúd del Amante es invención moderna y su valor totalmente nulo.